Da Vinci Code
Monday, June 19th, 2006El finde pasao estuve en Asturias. El sábado fuimos Vero y yo a Parque Principao ha hacer unas compras y como nos sobraba tiempo y teníamos ganas de ir al cine. Fuimos a ver el Código Da Vinci. Había estado leyendo las críticas a los pocos días de su salida que decían que era una película muy mala, pero bueno, como está de moda el Dan Brown habrá que ir a verla, aunque los 6 €azos del cine duelen un poco, sobre todo si te ponen en una sala de las pequeñas, que tenían que ser más baratas por que no tienen la misma calidad, pero bueno eso es otro tema.
Después de ver la película, (no he leído el libro, y me niego a leer cualquiera de Dan Brown), no me pareció cosa de otro mundo, me pareció muy simple, es decir, una película más. Hubo algunos momentos que me recordó a Indiana Jones en busca del Santo Gríal, pero todo era muy rápido y poco creíble. Los actores, aunque no sé mucho de esto, me parecieron buenos para la película siendo algunos de ellos muy conocidos como Tom Hanks.
Respecto a lo que quería infundir la película, pues cada uno creerá lo que piense, aunque habrá muchos que lo crean todo siendo ésta una película. Yo me quedo con las historias de J.J. Benitez, que actualmente estoy leyendo su primer libro de la saga de Caballo de Troya, y me está gustando mucho, además hay cosas que se relacionan entre la película y el libro. Me gustaría ver mucho más una película de la saga de Caballo de Troya que no de la de Dan Brown, pero bueno, pa gustos colores.
Esperemos que no haya segunda parte ni ninguna cosa más, por que podrían estropear algún más el “maravilloso” libro de Dan Brown, como dicen algunos…
El otro día al final conseguí mi moleskine. La moleskine es un cuaderno con mucha tradición y que han usado los artistas más importantes de todos los tiempos. Al principio, la conocí por un artículo en Microsiervos, pero luego no la volví a ver hasta que hicimos el pedido a Amazon y el Ferre pidió una. De aquella yo también encargué una, pero no sé por que, al pedirlo únicamente nos llegó una, la cual se la quedó el Ferre, ya que a mi no me importaba.
